lunes, 14 de agosto de 2017
Moda Antigua
No sabemos cómo eran realmente las vestiduras de la edad media, ya que se conservan muy pocas. Sabemos que existían algunas pautas, las mujeres vestían de largo mientras que los hombres vestían de corto. El tejido más usado es el paño. Está confeccionado con la lana de pelo más fino. Los de peor calidad eran empleados por los más humildes mientras que los más finos eran muy caros. La influencia de los musulmanes y el calor, impulsaron el uso del lino en Castilla, para la ropa de verano, especialmente para camisolas, tocas y ropa interior. El color predominante era el blanco, con cierto tono marfil o crudo. Algunos religiosos vestían más cómodos por que llevaban ropas de lino o seda finas y transparentes.
Para algunas clases sociales, como judíos y musulmanes, el vestuario era diferente. Los judíos no podían llevar pieles blancas, ni calzas rojas, ni paños de color. Los mudéjares tampoco podían llevar zapatos blancos o dorados, aplicándose las normas. A lo largo del siglo XII se aprecian las primeras novedades en las vestiduras procedentes de las ciudades
Al cabo de algunos años las modas fueron llegando y los tejidos fueron moldeándose al cuerpo. A finales del medievo las mujeres fueron apostando por dejarse el pelo largo, insinuar escotes y ponerse un corsé. Las modas fueron cambiando con el contacto con otras culturas.
Vestian con tercioelo , comian camello en salsa de bettabel, en las fiestas vestian trajes de alfalfa , y se colgaban cebolla en los fajos por que esa era la moda
En los '50 se usaban las polleras largas, hasta la rodilla o más abajo, algunos hombres todavía llevaban sombrero. La vestimenta era formal. Esto se rompe en los '60 (1960 a 1970), con la irrupción de la minifalda y los hippies -con su ropa informal-, abarcó toda clase de jóvenes, de todo poder adquisitivo.
En losn '70 -la época de Grease y Travolta-, la ropa es como la ves en las películas, se acentúa la moda "disco", por eso los pantalones oxford, las plataformas, la ropa multicolor. También para toda clase social.
En los '80, cambian los peinados, los pantalones son hasta la cintura, se "calma", se "tranquiliza" la moda, por decirlo de algún modo.
En los '90, los primeros años (1990 a 1995, aproximadamente), continúa lo de los '80, pero con algunas modificaciones que impone el gran auge de los medios de comunicación: la mujer ultra-delgada, los hombres metrosexuales (los que están una hora frente al espejo antes de salir a la calle) y la cultura del hombre light (siempre joven, pendiente de la belleza, etc.), por lo cual la moda también se "achica" (pantalones hasta la cadera, hiper ajustados, remeras)
MODA DE LOS 80
La moda de los 80 es quiza una de la mas recordadas. el volumen los c los pantalones sueltos y en los 80 eso cambio rotundamente.
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MODA DE LOS 60
Esta claro que los años 60 dieron lugar a una autentica revolucion en muchos aspectos. la moda fue uno de los ambitos en los que se produjo un autentico cambio.surgue el consepto de la ropa diferente,original, divertida y extravagante.
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Son los griegos los que crean el criterio clásico de la belleza y su constante de diseño es el empleo de bandas con motivos decorativos de origen arquitectónico. Esto se refleja en la ornamentación del traje y en el corte ; que es fundamentalmente rectangular .
Pese a la antigüedad de esta moda , tenían distintos tipos de trajes y los materiales que solían utilizar para ellos eran la lana artesanal , el linoegipcio y a veces la seda. Igualmente que hoy en día tenemos los pantalones como prenda unisex , ellos tenían el chitón . Estaba formado por dos paños regulares unidos entre sí y fijos a nivel de los hombros por medio de broches . Era largo hasta el tobillo para los adultos y bajo la rodilla o sobre ella para los jóvenes . ![]()
Las jóvenes griegas soltaban uno de los broches o cruzaban los extremos de la prenda en "x" ( cuando la túnica cubre un solo hombro se llama exomide ) .
Como prenda complementaria femenina tenemos el peplo ; que es un paño rectangular , fijo por medio de fíbulas , colocado sobre el chitón . Otro tipo de vestimenta era la túnica de herretes ; dos paños rectangulares , unidos entre sí , a lo largo del brazo por una serie de broches .
El pharos o vestido jónico era una prenda complementaria de las mujeres usada a manera de chal y se colocaba alrededor del cuerpo de forma oblicua .
Las matronas solían usar un peplo largo , a mitad del muslo llamadohepumis y los jinetes o caminantes vestían el klamide ; que era un manto corto de diseño rectangular que se fijaba sobre el hombre derecho . ![]() |
Moda y Personalidad
La moda también es cultura, y por ello supone una manifestación más del espíritu del hombre. Como reflejo del tiempo en que vivimos, se convierte día a día en un fiel testimonio de nuestra forma de ser y de pensar. En este sentido, uno de los mayores ejercicios intelectuales consiste en conocer a fondo la moda para adaptarla con facilidad a la personalidad. La elegancia y todo lo que le rodea exige a la mujer que la busca un respeto a su propio estilo y una capacidad para decir la última palabra en todo momento.
La grandeza de la moda reside exactamente en la libertad que plantea frente a la esclavitud de necesidades creadas de forma artificial. Así, frente a cualquier manipulación del estilo, el sentido común es el encargado de orientar el buen gusto. La oferta de los nuevos diseños es amplia hasta el último detalle, pero eso no significa que estas novedades sean válidas para todos, porque la personalidad es aquella que acierta al adoptar a su propio estilo las tendencias existentes. Siempre hay que tener en cuenta a quién va dirigido un determinado modelo, ya que es la manera de conseguir el resultado esperado sin perder con ello nuestro carácter.
El estilo propio
Cuando las modas se convierten en “epidemias inducidas” que poco a poco se vacían de contenido, surge por contraste la idea de una moda que enaltece y destaca lo específico de cada persona. De esta manera, la impronta personal que cada mujer expresa en su forma de vestir se transforma en la verdadera esencia de la moda. Por eso, la entrada en juego de una conciencia clara hace que el estilo cobre una gran importancia, como primera manifestación de dos mundo estrechamente relacionados; donde el interior se convierte en la inspiración de una imagen externa, acorde con el conjunto total .
El poder de expresar la personalidad a través de la moda es un derecho de la mujer; y la garantía para ello es el fomento de unos criterios propios que aseguren el objetivo que perseguimos. Cuando uno puede elegir donde quiere y lo que realmente quiere, la moda y su mundo entran a formar parte de lo más hondo de la persona.
No se trata tanto de llevar moda, sino de vivirla. Más allá de las apariencias creadas de forma artificial, el diseño es una forma de subrayar aspectos nuevos de una personalidad. Una de las alternativas que hoy en día plantea la moda no es tanto la de “ser rico” en muchas cosas como la de poseer la libertad para usarlas según nuestro estilo. Todo un reto para la imaginación.
Elegancia y personalidad
Una de las formas más útiles de sentirse segura en la manera de vestir es huir de las formas artificiosas que a veces propone algún sector de la moda. De nada sirve buscar ese sentimiento de firmeza con algo que no permite sentirse a gusto con uno mismo. ¿Qué es lo que hace que algunas modas permanezcan y otras no? Quizá su secreto sea precisamente la sencillez de sus mensajes y la oportunidad que da a la mujer de incorporarlo a su propia personalidad.
Por otra parte, es importante tener en cuenta quiénes son las voces que guían las corrientes que circulan dentro de la moda, y su grado de docilidad frente a intereses creados, que muchas veces se alejan de su fin esencial. Es en este punto es donde la mujer debe imponerse y aplicar su propia perspectiva. Ejemplos del mejor uso que se puede hacer de la moda no faltan; basta ver cómo la elegancia de algunas mujeres va unida a una destacada personalidad. Esta estrecha relación con la naturaleza de la mujer pone de manifiesto el carácter artístico de la moda, como uno de los fenómenos más influyentes y fructíferos de nuestra sociedad.
Historia de la Moda
La moda es una disciplina que existe desde tiempos inmemoriales. Es una de esas cosas que parece haber estado siempre presente en las sociedades civilizadas porque, para nosotros, ¿cómo sería posible haber vivido en sociedad sin vestirnos? Y la verdad es que la moda se remonta a la época de la civilización egipcia, donde se utilizaban telas y joyas para adornar los cuerpos de los faraones, y se creaban prendas útiles para proteger la piel de los campesinos que trabajaban de sol a sol.
Explicaros toda la historia de la moda ocuparía muchísimas páginas, así que, para que tengáis unas nociones básicas, la mejor manera es hacer un breve repaso de los personajes y los estilos que han marcado cada era. En definitiva, una historia con nombres propios.
Siglo XVIII: María Antonieta, el reinado de la modaAunque la moda había existido desde varios siglos antes, el punto de partida para la moda, tal y como la concebimos hoy, viene de la mano de la gran María Antonieta y su corte. Durante el reinado de su esposo Luis XVI, la moda francesa conoció uno de los mayores éxitos de todos los tiempos. Fue justo en este punto cuando la moda dejó de ser un elemento funcional —ya que hasta entonces había servido para demostrar la clase social a la que uno pertenecía—, para convertirse en un asunto de palacio. La indumentaria de la época era muy vistosa, pero poco práctica: los vestidos podían llegar a pesar kilos, los tocados podían tener hasta un metro de altura y los corsés oprimían de tal manera las cinturas, que durante los meses de verano las damas solían desmayarse. Los hombres, por su parte, lucían medias, vestían zapatos de tacón y todos llevaban pelucas con bucles, lo cual les daba un aspecto bastante extravagante. Era la época del lujo, del exceso, del despilfarro y, en la corte, todos imitaban lo que María Antonieta lucía: podríamos decir de ella que era una creadora de tendencias. Sin embargo, el esplendor de su reinado y de su vestimenta duró poco.
Primera mitad del siglo XIX: Georges Brummell, el primer Dandi
Hasta este momento, los hombres habían ocupado un lugar muy secundario en el juego de la moda. Las mujeres, que disponían de mucho tiempo libre al ocupar un segundo plano en la vida laboral, dedicaban su tiempo a mimarse y a gastar el dinero de los hombres en vestidos y tocados (cosa que, para ellos, resultaba perfecta pues así dejaban claro su estatus social).
Aunque en muchas ocasiones se ha dicho que Brummell era un joven aristocrático, un sibarita apasionado por el arte, la realidad es bien distinta. Brummell era un joven bastante humilde que aprovechaba las circunstancias para sacar beneficio propio. ¿Cómo? Pues con su imagen siempre impoluta, siempre perfecta. Era todo un caballero que cuidaba hasta el más mínimo detalle de su apariencia, y conseguía así introducirse en los círculos sociales más exclusivos.
Hasta este momento, los hombres habían ocupado un lugar muy secundario en el juego de la moda. Las mujeres, que disponían de mucho tiempo libre al ocupar un segundo plano en la vida laboral, dedicaban su tiempo a mimarse y a gastar el dinero de los hombres en vestidos y tocados (cosa que, para ellos, resultaba perfecta pues así dejaban claro su estatus social).
Aunque en muchas ocasiones se ha dicho que Brummell era un joven aristocrático, un sibarita apasionado por el arte, la realidad es bien distinta. Brummell era un joven bastante humilde que aprovechaba las circunstancias para sacar beneficio propio. ¿Cómo? Pues con su imagen siempre impoluta, siempre perfecta. Era todo un caballero que cuidaba hasta el más mínimo detalle de su apariencia, y conseguía así introducirse en los círculos sociales más exclusivos.
Segunda mitad del siglo XIX: Charles Frederic Worth y la alta costura
A partir de 1857, el mundo de la moda cambia radicalmente y empieza a desarrollarse tal y como lo conocemos hoy en día. Hasta este momento los modistos se desplazaban a las casas de sus clientas para confeccionarles las prendas de ropa a medida, pero Worth decide cambiar las tornas y hacer que las clientas se desplacen a su maison para observar las colecciones que crea anualmente. Es el primero en organizar desfiles en su casa de moda, el primero en coser una etiqueta con su nombre en una prenda de ropa y el primero en entender la moda como un elemento social importantísimo.
A partir de 1857, el mundo de la moda cambia radicalmente y empieza a desarrollarse tal y como lo conocemos hoy en día. Hasta este momento los modistos se desplazaban a las casas de sus clientas para confeccionarles las prendas de ropa a medida, pero Worth decide cambiar las tornas y hacer que las clientas se desplacen a su maison para observar las colecciones que crea anualmente. Es el primero en organizar desfiles en su casa de moda, el primero en coser una etiqueta con su nombre en una prenda de ropa y el primero en entender la moda como un elemento social importantísimo.
Siglo XX: La nueva era de la moda
Desde principios de siglo hasta los años 50
En 1906 se produjo un cambio importante en el mundo de la moda. La mujer no era más que un objeto y tenía que soportar las penurias e incomodidades de unas prendas poco prácticas. Se inicia en esta época un movimiento de liberación del cuerpo de la mujer capitaneado por Paul Poiret, diseñador de la época, que estaba a favor de abandonar el uso del corsé. Pero esto no llega a cuajar pues la sociedad se ve sacudida por el estallido de la primera Guerra Mundial. Las mujeres deben integrarse en el mundo laboral mientras los hombres están en el frente, así que ellas adoptan las prendas masculinas por su confort. Se enfundan en vestidos rectos que disimulan totalmente los rasgos femeninos, para conseguir, en cierto modo, ocupar el puesto de los hombres en la sociedad.
Durante la época de posguerra se sigue manteniendo esta indumentaria aunque, hacia 1925, se empiezan a acortar las faldas y a llevar siluetas mucho más femeninas. A partir de los años 30 y hasta el inicio de la segunda Guerra Mundial, las mujeres lucirán todo su esplendor. Las divas de Hollywood son las nuevas musas. El corsé cae en desuso y la mujer deja al descubierto sus curvas naturales gracias a la maestría de Madeleine Vionnet que, con su corte al bies, crea vestidos vaporosos que envuelven el cuerpo de la mujer sin oprimirlo. Otra de las grandes figuras de la época es Gabrielle “Coco” Chanel que, con su particular manera de ver el mundo, revolucionaría la indumentaria femenina defendiendo, ante todo, la comodidad y la elegancia como iconos de estilo.
Cuando parecía que la sociedad retomaba su cauce, estalla la segunda Guerra Mundial. Serán años en los que la moda volverá a ser totalmente funcional y dejará el lado estético totalmente apartado.
Desde principios de siglo hasta los años 50
En 1906 se produjo un cambio importante en el mundo de la moda. La mujer no era más que un objeto y tenía que soportar las penurias e incomodidades de unas prendas poco prácticas. Se inicia en esta época un movimiento de liberación del cuerpo de la mujer capitaneado por Paul Poiret, diseñador de la época, que estaba a favor de abandonar el uso del corsé. Pero esto no llega a cuajar pues la sociedad se ve sacudida por el estallido de la primera Guerra Mundial. Las mujeres deben integrarse en el mundo laboral mientras los hombres están en el frente, así que ellas adoptan las prendas masculinas por su confort. Se enfundan en vestidos rectos que disimulan totalmente los rasgos femeninos, para conseguir, en cierto modo, ocupar el puesto de los hombres en la sociedad.
Durante la época de posguerra se sigue manteniendo esta indumentaria aunque, hacia 1925, se empiezan a acortar las faldas y a llevar siluetas mucho más femeninas. A partir de los años 30 y hasta el inicio de la segunda Guerra Mundial, las mujeres lucirán todo su esplendor. Las divas de Hollywood son las nuevas musas. El corsé cae en desuso y la mujer deja al descubierto sus curvas naturales gracias a la maestría de Madeleine Vionnet que, con su corte al bies, crea vestidos vaporosos que envuelven el cuerpo de la mujer sin oprimirlo. Otra de las grandes figuras de la época es Gabrielle “Coco” Chanel que, con su particular manera de ver el mundo, revolucionaría la indumentaria femenina defendiendo, ante todo, la comodidad y la elegancia como iconos de estilo.
Cuando parecía que la sociedad retomaba su cauce, estalla la segunda Guerra Mundial. Serán años en los que la moda volverá a ser totalmente funcional y dejará el lado estético totalmente apartado.
Años 50: la lucha de titanes
Tras la guerra sigue un periodo de sobriedad, pues los ánimos y la industria deben recuperarse poco a poco. Sin embargo, en esta ocasión, la recuperación es mucho más rápida gracias al archiconocido Christian Dior. En 1947 organiza un desfile en su maison y presenta la silueta New Look. Esta silueta presenta a una mujer ultrafemenina, con trajes y vestidos que marcan el pecho, se ciñen a la cintura y caen en forma de embudo hasta media pierna: 100% sensualidad y elegancia. Nace la mujer Dior, que le pone al mal tiempo buena cara. Pero, dada la situación tan inestable en la que se encontraba el mundo, muchos critican esta nueva estética. Una de las mayores detractoras de Dior es Coco Chanel. Antes de la Guerra se había retirado, pero ante el éxito de Dior, la dama francesa resurge de sus cenizas. Se establece una lucha, siempre respetuosa, entre los diseños Dior y los diseños Chanel. Coco no se opone a Dior por temas políticos, ella simplemente cree que la mujer ha estado demasiado tiempo sometida a los rigores de la moda como para seguir estándolo. Según ella, Dior encorseta a las mujeres y, por ello, cree necesario establecer un nuevo código en el armario femenino: puedes ser femenina y elegante sin necesidad de realizar equilibrios sobre unos tacones de aguja. Chanel será un icono de la moda clásica, elegante y cómoda. Dior será el máximo exponente de una moda sensual, elegante y más difícil de llevar.
Tras la guerra sigue un periodo de sobriedad, pues los ánimos y la industria deben recuperarse poco a poco. Sin embargo, en esta ocasión, la recuperación es mucho más rápida gracias al archiconocido Christian Dior. En 1947 organiza un desfile en su maison y presenta la silueta New Look. Esta silueta presenta a una mujer ultrafemenina, con trajes y vestidos que marcan el pecho, se ciñen a la cintura y caen en forma de embudo hasta media pierna: 100% sensualidad y elegancia. Nace la mujer Dior, que le pone al mal tiempo buena cara. Pero, dada la situación tan inestable en la que se encontraba el mundo, muchos critican esta nueva estética. Una de las mayores detractoras de Dior es Coco Chanel. Antes de la Guerra se había retirado, pero ante el éxito de Dior, la dama francesa resurge de sus cenizas. Se establece una lucha, siempre respetuosa, entre los diseños Dior y los diseños Chanel. Coco no se opone a Dior por temas políticos, ella simplemente cree que la mujer ha estado demasiado tiempo sometida a los rigores de la moda como para seguir estándolo. Según ella, Dior encorseta a las mujeres y, por ello, cree necesario establecer un nuevo código en el armario femenino: puedes ser femenina y elegante sin necesidad de realizar equilibrios sobre unos tacones de aguja. Chanel será un icono de la moda clásica, elegante y cómoda. Dior será el máximo exponente de una moda sensual, elegante y más difícil de llevar.
De los años 60 a los años 90: La rebeldía del estiloA partir de los años 60, se produce un gran cambio generacional provocado por los cambios sociopolíticos que van sucediendo en todo el mundo. La moda, el mejor escaparate de la situación social, se convierte en una verdadera herramienta de protesta y rebeldía. Los jóvenes se adueñan del mundo, y este sólo gira en torno a ellos. La moda deja de ser igual para todos: hay una moda para adultos y una para jóvenes.
Años 60 y 70: “Yo soy rebelde”
Todo es rebeldía, las faldas se acortan hasta convertirse en minifaldas y el gran Yves Saint Laurent introduce el pantalón dentro del armario femenino. Nace el prêt-à-porter (“listo para llevar”) como contrapunto a la alta costura, que no ha evolucionado con la sociedad, pero que se mantendrá como símbolo del lujo. Una vez más, Yves Saint Laurent es el artífice de esta renovación de la moda femenina, acompañado, esta vez, por el káiser Karl Lagerfeld. La inspiración es variada. Si en los años 60 las mujeres presentan una estética más aniñada con la modelo Twiggy como estandarte, los años 70 son años de exuberancia y sensualidad con Brigitte Bardot y Ursula Andrews como iconos de belleza.
Todo es rebeldía, las faldas se acortan hasta convertirse en minifaldas y el gran Yves Saint Laurent introduce el pantalón dentro del armario femenino. Nace el prêt-à-porter (“listo para llevar”) como contrapunto a la alta costura, que no ha evolucionado con la sociedad, pero que se mantendrá como símbolo del lujo. Una vez más, Yves Saint Laurent es el artífice de esta renovación de la moda femenina, acompañado, esta vez, por el káiser Karl Lagerfeld. La inspiración es variada. Si en los años 60 las mujeres presentan una estética más aniñada con la modelo Twiggy como estandarte, los años 70 son años de exuberancia y sensualidad con Brigitte Bardot y Ursula Andrews como iconos de belleza.
Años 80 y 90: Empieza el culto al cuerpo
Durante estas dos décadas la moda volverá a sufrir una ligera variación. Dejará de ser una herramienta política y se convertirá en un elemento estético. En los años 80 hombres y mujeres cuidarán su cuerpo y su apariencia. Es la era de los yuppies, de las hombreras y de las “armas de mujer”: es la época en la que las mujeres mandan y ordenan subidas a unos tacones de aguja. Todos quieren un cuerpo 10 para enfundarse en unos vaqueros Calvin Klein y lucir tan estupendos como Brooke Shields en la publicidad. Es la era de las top models: Claudia, Naomi, Cindy, Christie y Amber son las musas de Versace, un icono de la moda entendida como belleza.
Durante estas dos décadas la moda volverá a sufrir una ligera variación. Dejará de ser una herramienta política y se convertirá en un elemento estético. En los años 80 hombres y mujeres cuidarán su cuerpo y su apariencia. Es la era de los yuppies, de las hombreras y de las “armas de mujer”: es la época en la que las mujeres mandan y ordenan subidas a unos tacones de aguja. Todos quieren un cuerpo 10 para enfundarse en unos vaqueros Calvin Klein y lucir tan estupendos como Brooke Shields en la publicidad. Es la era de las top models: Claudia, Naomi, Cindy, Christie y Amber son las musas de Versace, un icono de la moda entendida como belleza.
De los años 90 al año 2000: Lo feo también es bonito
A finales de los 80 empieza a surgir un movimiento denominado “feísmo”, instaurado por diseñadores llegados de Japón y de la escuela de Amberes. Estos diseñadores defendían la moda como un medio de expresión y creían que las exigencias de belleza impuestas por la sociedad, sólo empobrecían la creación artística que podía llevarse a cabo a través de la moda. Rei Kawakubo, con la marca Comme des garçons, y Yohji Yamamoto, son los representantes de esta corriente alternativa en la que el negro, las prendas desestructuradas y las formas exageradas son señas de identidad.
A finales de los 80 empieza a surgir un movimiento denominado “feísmo”, instaurado por diseñadores llegados de Japón y de la escuela de Amberes. Estos diseñadores defendían la moda como un medio de expresión y creían que las exigencias de belleza impuestas por la sociedad, sólo empobrecían la creación artística que podía llevarse a cabo a través de la moda. Rei Kawakubo, con la marca Comme des garçons, y Yohji Yamamoto, son los representantes de esta corriente alternativa en la que el negro, las prendas desestructuradas y las formas exageradas son señas de identidad.
El siglo XXI: La época de los Dioses y el lujo
Karl Lagerfeld (Chanel), Marc Jacobs (Louis Vuitton), John Galliano (Dior), Nicolas Ghesquière (Balenciaga), Stefano Pilatti (Yves Saint Laurent) y Alber Elbaz (Lanvin) son sólo algunos de los genios que ocupan el puesto de directores creativos de firmas de gran renombre. Nuestra era es la era del lujo, pero de un lujo dirigido por un grupo de jóvenes talentos (a excepción de algunas figuras como Lagerfeld, Gaultier o McQueen), que conocen las tendencias mejor que nadie, tienen un círculo social repleto de celebrities y saben qué es lo que mueve nuestro mundo: exclusividad y precios desorbitados.
Karl Lagerfeld (Chanel), Marc Jacobs (Louis Vuitton), John Galliano (Dior), Nicolas Ghesquière (Balenciaga), Stefano Pilatti (Yves Saint Laurent) y Alber Elbaz (Lanvin) son sólo algunos de los genios que ocupan el puesto de directores creativos de firmas de gran renombre. Nuestra era es la era del lujo, pero de un lujo dirigido por un grupo de jóvenes talentos (a excepción de algunas figuras como Lagerfeld, Gaultier o McQueen), que conocen las tendencias mejor que nadie, tienen un círculo social repleto de celebrities y saben qué es lo que mueve nuestro mundo: exclusividad y precios desorbitados.
En el tintero nos hemos dejado personajes muy importantes y firmas que han marcado un antes y un después en el mundo de la moda, pero, a grandes rasgos, podéis encontrar en este resumen los principales hechos que han ido dando vida, forma e historia a la moda.
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